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Mes: noviembre 2009

Del otro lado

Cuando me echo a dormir…

Sin saber cómo ni por qué, sin pretenderlo, entro en la otra parte de mi existencia. Aparezco del otro lado.
Me encuentro en una dimensión difícilmente definible. Atrás dejé los convencionales sentidos que me acompañaron. Ojos, orejas, nariz, boca, manos… mente y cuerpo, si de alguna manera estaban presos de este lado quieren ser libres del otro.
Me hallo en un mundo donde vive otro yo. Un yo incontrolable, imprevisible, impredecible… ¡Qué se yo! Perdidas las reglas y la razón quedaron.
A veces tormentosos, otras plácidos. Benditos o malditos. Breves o largos, interrumpidos o finalizados. Uno, dos, varios…Solapados, continuos… Mágicos, en cualquier caso.
¿Por qué es necesario este viaje diario?, me pregunto. Quizá, si no fuese así, si no pasase del otro lado, no podría descansar del peso de lo cotidiano, y entonces moriría por sobrecarga.
Los dos lados compensan la balanza del vivir. Mi vida los crea, los alimenta, los une y los separa.
La vida no es sueño, quien crea lo contrario se equivoca. La vida está partida en dos. De aquí estoy yo, mis sensaciones y deseos. De allí yo y mis sueños, queriéndome liberar.
Sin vida no podría soñar. Y sin soñar no podría vivir. Una asociación perfecta. Haz y envés de mi ser.
Sean pues bienvenidos los sueños. La vida también.

Mañana será otro día. Ahora, me echo a dormir…

Gris no es un color triste. (Incluido en el libro-anuario “Artelibre. Arte y Libertad IV)

Sueños frescos sobre el castillo. Limpiando mis pensamientos. Bullicio en el café. Melancolía en mi té.
Acabo de encender un cigarro. Intentando olvidar. Tomándome mi tiempo. La vida no es tan difícil. Un juego de niños si la miras desde arriba.
Puedo imaginarte allí. Sosteniendo esa bandera, sonriendo para mí. Sonriéndole al mundo.
Está lloviendo.
Estoy mirándote. Tú estás ondeando la tela. Riéndote ahora.
Gotas en la ventana.
Lágrimas de vida en mi alma.
Gris no es un color triste. ¿Verdad? Sólo el reflejo queda en tus ojos.
Ven aquí. Deshazte de tus inhibiciones. Saca a besos el infierno de mi.
Sintamos el brillo. Hazlo fácil, nena. Nada es realmente serio.
Sígueme el juego. Fuma de mí. Dame fuego. Baja del castillo. Es gélido allí afuera. Revíveme.
Ven a mí. Deja la bandera por sí misma. Ella nos saludará. Pon tus manos en mí. Abrázame fuerte. Hazme sentir. Coge todos los colores y pinta mi vida. Nuestra pasión tendrá energía suficiente para más de un arco iris. Déjame pintar el tuyo.

No quiero soñar más. Realidad, por favor.