Aquella noche soñé que te ahogabas… Desesperada me pedías que te salvara. Tú creías que sí, pero yo no sabía bien nadar. Sentía imposible poder hacerlo, y mucho menos en aquellas aguas desquiciadas. Desde la orilla, desesperado yo también, me debatía entre tu vida, la mía, la de los dos… Ir a tu encuentro, arriesgar mi vida, quizá sacrificarla, morir los dos… ¡Auxilio!,… read more